La producción gráfica
paleolítica esta dedicada en su mayor parte a representar motivos geométricos y a la
iconografía zoomorfa, siendo poco frecuentes las figuraciones humanas. La mayoría de
éstas son representaciones femeninas diseñadas en soporte portátil, las denominadas
«Venus». Se trata de estatuillas de 5 a 25 cm de altura y son típicas del periodo cultural llamado Gravetiense o
Perigordiense superior en Europa occidental y Pavloviense en Europa oriental, aunque
también aparecen antes y después.
Los antropólogos no tienen dudas de que el
espíritu artístico apareció después de que el hombre adquiriese el pensamiento
simbólico. ¿Pero cuando sucedió? Si se aplica a la Prehistoria el concepto actual de
arte esta actividad quedaría manifiesta en la pintura, la escultura, el grabado y la
arquitectura. El hallazgo más clarificador en este sentido es la figura de Berekhat Ram [1], hallada en un yacimiento
israelí de la denominada cultura Achelense tardía.
El siguiente vestigio de este tipo aparece
más de 200.000 años después, en el Auriñaciense. Para algunos autores, este vacío se
puede deber a la incapacidad de los científicos para reconocer objetos artísticos en los
yacimientos arqueológicos primitivos, ya que se desconoce cómo era el arte en aquellos
tiempos. Otros creen que los artistas del Paleolítico inferior hicieron sus creaciones en
madera, un material que difícilmente aguanta el paso del tiempo. Quizá esto explicaría
por qué no faltan en el Paleolítico superior objetos tallados en piedra, marfil, hueso y
astas.

Morfología de las «venus» paleolíticas, según
Leroi-Gourhan
Nota:
1. En 1999 se encontró cerca de la ciudad
de Tan-Tan, Marruecos, una escultura aun más antigua, entre 500.000 y 300.000 años. |