Los estudios de
especialistas del CSIC están paralizados desde hace un año por la actitud de los
propietarios
FRANCISCO GUTIÉRREZ
MÁLAGA
La Consejería de Cultura
ha decidido poner en manos de los tribunales la negativa de los propietarios de la cueva
de La Pileta a que se realicen las investigaciones previstas tendentes a conservar las
pinturas rupestres de la gruta, uno de los más destacados yacimientos de arte rupestre de
Andalucía. Los investigadores del CSIC llevan ya más de un año de retraso sobre los
plazos previstos y, ante la actitud de los propietarios, Cultura ha interpuesto un recurso
ante la sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia, con sede
en Málaga. Hace casi dos años que la Delegación de Cultura decretó el cierre cautelar
de la gruta, una orden que los propietarios no han respetado, ya que las visitas no han
cesado en todo este tiempo.
La polémica sigue rodeando
el futuro de la cueva de La Pileta, situada en el municipio de Benaoján. La Consejería
de Cultura intentó comprarla, pero tras años de negociaciones no fue posible el acuerdo
con los propietarios, la familia de su descubridor, José Bullón Lobato. En mayo de 2000
la Delegación de Cultura acordó el cierre provisional de la gruta, para realizar los
estudios científicos que permitan una adecuada conservación de las pinturas rupestres
que adornan sus paredes, las más importantes del Paleolítico que se conservan en
Andalucía. Sin embargo, la propiedad ha incumplido la orden de las autoridades y las
visitas se han sucedido a lo largo de estos dos últimos años.
En mayo de 2001 los
propietarios recurrieron la orden de Cultura, que decretó la paralización de las
actividades, y en diciembre la Administración autonómica ha llevado el caso a los
tribunales de justicia, en concreto a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del
Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, con sede en Málaga. La Delegación de
Cultura solicita de los jueces el amparo necesario para poder entrar en la cueva y
realizar los estudios e investigaciones previstas y que todavía no se han podido iniciar
debido a la actitud obstruccionista de los propietarios.
Garantías de conservación
En noviembre de 2000 la
Consejería de Cultura y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas firmaron un
convenio para realizar en la cueva los estudios necesarios que deberían determinar, por
un lado, el estado de conservación de las pinturas rupestres y, por otro, el régimen de
visitas que se debería instaurar para garantizar la correcta conservación de esta
destacada muestra del arte rupestre.
Los investigadores
consultados por este periódicos han alertado de los «graves riesgos» que corren las
pinturas rupestres de La Pileta ante su explotación «descontrolada» y un régimen de
visitas «anárquico». El profesor José Luis Sanchidrián, uno de los investigadores que
mejor conoce la gruta y que dirige un grupo de investigación que trata de descifrar los
mensajes que pueden contener los signos y pinturas de la cueva, considera necesario un
control de los parámetros medioambientales para asegurar la conservación de las pinturas
y que se adopten unas «mínimas medidas de seguridad», de las que carece la gruta.
Informes elaborados por este especialista, así como los del CSIC y del organismo
internacional del arte rupestre, han coincidido en la necesidad de tomar medidas para la
conservación y posterior difusión de los valores de La Pileta. Estos informes sirvieron
a la Delegación de Cultura para determinar el cierre provisional de la gruta.
José Luis Sanchidrián
aseguró que «llevamos un año esperando poder entrar en la cueva» para realizar los
estudios previstos en el convenio suscrito por la Delegación de Cultura y el CSIC. Esta
falta de control técnico puede suponer un «riesgo evidente» para las pinturas, ya que
las visitas se han mantenido durante estos dos últimos años, a pesar de la orden de
cierre provisional, una medida que se adoptó precisamente para «garantizar su
conservación».
En noviembre de 2000, la
consejera de Cultura, Carmen Calvo, y el presidente del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, Rolf Tarrach Siegel, firmaron un convenio de cooperación
para llevar a cabo, por medio del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de
Sevilla, un proyecto de investigación dirigido a la conservación del arte rupestre de la
cueva de La Pileta. Con un presupuesto de 180.303 euros (30 millones de pesetas), el
proyecto pretende determinar en qué grado las condiciones kársticas de la cueva de La
Pileta son favorables para la conservación del arte rupestre, valorar la incidencia de
los posibles visitantes y estudiar la contaminación biológica de la cueva , con la
determinación del impacto de las comunidades microbianas sobre la conservación de las
pinturas.
Reproducido de:
http://servicios.diariosur.es/pg020301/suscr/aldiaf01.htm
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