José A.
Pascual/Nerja (Málaga). Diario Sur
27-11-02.
La Cueva de Nerja tuvo vida. Así lo
ratifica el 'Proyecto Cro-Magnon', auspiciado por la Fundación Cueva de Nerja. Las
dataciones de los dos individuos cromañoides, hallados en 1963 por la arqueóloga Ana
María de la Cuadra Salcedo en la sala del Vestíbulo, dan una antigüedad de
20.000-18.000 años, correspondiendo al periodo solutrense. En este caso, se trata del
'hombre de Nerja', cuyo cráneo, el mejor conservado en la actualidad, ha sido
reconstruido por el catedrático de la Universidad de Barcelona y participante en el
proyecto, Daniel Turbón.
Junto al experto catalán, doce
investigadores de las universidades de Córdoba, Málaga, Granada, y Madrid, así como de
los centros de investigación de la Cueva de Nerja, CSIC de Granada y Museo de Estepona,
se dieron cita el pasado lunes en la localidad para debatir los resultados tras los
estudios del material recuperado.
Los objetivos del 'Proyecto Cro-Magnon', en
el que se han invertido más de 66.000 euros, no han sido otros que recuperar toda la
información y materiales arqueológicos de las excavaciones realizadas entre 1962 y1985
en la gruta, desvelar su secuencia cronocultural y analizar los aspectos paleoecológicos,
ambientales y económicos, durante el periodo que el hombre (cromañoide) la utilizó como
hábitat. En total se han estudiado más de 30.000 hallazgos, entre ellos, restos humanos,
industria lítica tallada y ósea, adornos y cerámica.
Datación de muestras
Además de la datación de los dos
cromañoides (paleolítico superior), se ha realizado la de otros dos individuos de la
época neolítica (5.875 años) y calcolítica (4.260 años).
Las conclusiones no descartan que los
linajes africanos hallados en las muestras sean reflejo de una herencia africana remota.
Así, se han catalogado todos los restos humanos y se ha desarrollado un programa de
análisis del ADN, que viene a sugerir la ausencia de una continuidad temporal entre los
pobladores paleolíticos de la cueva y los de épocas posteriores.
Los restos faunísticos estudiados
corresponden a mamíferos, peces y otras especies. Los primeros superan los 20.000 restos
y han permitido conocer por primera vez las actividades cinegéticas y subsistenciales de
los más antiguos ocupantes de la Cueva de Nerja.
Asimismo, se ha reconstruido la importancia
de estos recursos en la dieta y en los adornos personales. También los hallazgos
permitirán saber el comportamiento humano con relación al medio ambiente y el cambio
climático, así como a los paisajes.
| Una tribu muy adiestrada El 'Proyecto Cro-Magnon' permite asegurar que
los humanos que vivieron en el entorno y la misma Cueva de Nerja, era un grupo de compleja
estructura, con conocimientos variados y hasta ahora desconocidos en épocas tan lejanas,
como del marisqueo, pesca de altura, rituales de enterramientos y arqueofactoría. Los
resultados confirman que los seres que vivieron en la zona del actual municipio axárquico
eran cromañoides muy adiestrados. Quizás, el mejillón y el lenguado fueron las especies
más apreciadas por el 'Hombre de Nerja', dado las valvas y espinas halladas en los
yacimientos de la gruta, en las excavaciones realizadas en los 80 por los profesores
Jordá Cerdá y Pellicer Catalán. En total se han diferenciado 56 especies marinas, entre
bivalvos (almejas y mejillones), y se ha reconstruido las formas de marisqueo. |

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El Proyecto
Objetivo: Reunir y catalogar toda la información, estudios
y materiales arqueológicos de las excavaciones realizadas entre 1983 y 1985 en la gruta.
Muestra: Se han analizado más de 30.000 restos, entre ellos, humanos, industria lítica
tallada y ósea, adornos y cerámica.
Subsistencia: El trabajo ha revelado singularidades del hombre cromañoide como la
actividad del marisqueo, pesca de altura, rituales de enterramientos y arqueofactoría.
Reconstrucción: Junto a la recuperación de la vida y el comportamiento humano de la
época, el proyecto ha permitido reconstruir el cráneo del 'hombre de Nerja', el mejor
conservado en la actualidad. |