Estimado Director:
Tengo ante mí los ejemplares de este diario SUR de los días 26 del pasado mes de marzo y
13 del presente mes de abril. En el primero y firmado por Elena B. Castilla, se puede leer
el siguiente titular: "Cultura expropiará la Cueva de la Pileta, declarada de
utilidad pública por la Junta". En el segundo y firmado por José Becerra, y a modo
de crónica desde ese bello pueblo de Benaoján, se dice en su titular:
Satisfacción por el proyecto de la Junta de Andalucía para adquirir la Cueva de la
Pileta". Quisiera hacer una reflexión sobre estas dos noticias relacionadas con el
mismo tema.
Fue allá por el mes de octubre de 1969 cuando tuve la ocasión de
visitar por primera vez esta maravilla que es la Pileta; por aquel entonces no se puede
decir que fueran muchos sus visitantes. La recorrimos solos con el guía José Antonio
Bullón, uno de los descendiente de José Bullón Lobato, descubridor de la cueva en 1905;
recuerdo perfectamente todas sus explicaciones, como cuando nos decía que su familia
había tallado con cincel y martillo cada uno de los escalones de piedra. Pude comprender
lo que significaba la cueva para toda la familia Bullón.
Posteriormente, y al empezar a practicar ese fascinante deporte que es
la espeleología, pude visitarla otras veces, recorrerla palmo a palmo, bajar a su gran
sima y asistir a la boda de una hermana mía en ese marco increíble del salón del pez,
lleno de familiares y espeleólogos con su equipo de exploración.
Tengo que decir que me produce inquietud la noticia aparecida;
inquietud y desconfianza, sobre todo, cuando leo la crónica de José Becerra. Porque ver
la Cueva de la Pileta simplemente como una oferta turística y como un motor de desarrollo
de la comarca me parece que es cuando menos equivocado y exagerado; la Pileta no debe
verse nunca simplemente como algo turístico que explotar y al que sacar un beneficio.
Tenemos los casos de Lacaux en Francia, Altamira en Santander y Nerja en Málaga. Y este
último, que yo conozco muy bien, me dice lo que no puede ser nunca un buen ejemplo. La
Cueva de Nerja está totalmente degradada, mientras que la Pileta se encuentra en un muy
buen estado de conservación, Y esto es algo que se debe al buen hacer de la familia
Bullón que con sus desvelos ha conseguido que hoy podamos seguir contemplando esta
maravilla que se llama la Cueva de la Pileta.
Y eso, aunque crea que se deben cambiar algunos aspectos actual de
conservación. Y además, no creo que con dinero se pueda pagar la parte sentimental a
esta familia.
Manuel M. Wallace
Miembro de la sección de espeleología de la
Sociedad excursionista de Málaga.
Señor director:
Tras el boom del turismo de sol y playa, todos los indicios apuntan hacía un nuevo
boom que puede convertir los campos en parques urbanizados.
La Serranía de Ronda, por su proximidad al litoral y la riqueza en
espacios naturales, arquitectónicos e históricos, parece ser el semillero elegido para
copiar el modelo; la palabra mágica es "paquete turístico" y el precio,
masificación y especulación.
Estrella excepcional de la oferta es la cueva de la Pileta (1905). Esta
reliquia del pasado, situada cerca de los pinsapos de Grazalema, parece despertar de un
letargo que la ha mantenido preservada. Declarada monumento arquitectónico artístico y
patrimonio nacional en 1924, alberga en su interior una hoja del Libro de la Humanidad,
que para orgullo de todos ha traspasado nuestras fronteras; los primeros testimonios del
espíritu artístico dejaron aquí su huella durante más de treinta mil años,
representando la evolución del arte «figurativo» al «abstracto».
El benéfico equilibrio entre conversación y uso público que ha
permitido mostrar intacto este patrimonio se debe a la labor anónima y honrada de cuatro
generaciones de Bullón, guías conservadores de la cueva. El visitante contempla el arte
rupestre, en toda su frescura y en un marco natural no desvirtuado, guiado por perfectos
anfitriones, que han puesto muy alto el listón donde otros han fracasado (véase
Altamira...).
Esta labor se ve ahora amenazada por un desarrollismo que a la voz de
"todo es negocio" pretende la explotación integral del monumento.
¿Convertirán la cueva de la Pileta en un espectáculo artificial?
¿Sobrevivirá nuestro patrimonio al embate del progreso?
José M. Aguilera