¡EL ARTE
RUPESTRE AMENAZADO!
El enclave arqueológico
denominado cueva de La Pileta, situado en la Serranía de Ronda (Málaga), alberga uno de
los conjuntos más completos y mejor conservados de pinturas rupestres hallado hasta el
presente.
La familia que habita junto
a la cavidad es propietaria del lugar. En la actualidad, la cuarta generación de
descendientes de José Bullón Lobato (descubridor de sus pinturas parietales en 1905)
continua dedicándose a la labor de guarda guía de este Monumento Nacional (1924).
Desde el descubrimiento, la
gestión altruista realizada por esta saga protegiendo y evitando cualquier modificación
que pudiera desvirtuar este enclave (cemento; electrificación; marketing
), queda
patente en el excepcional estado de conservación que muestra tanto el Arte Rupestre
oculto en el interior de la cueva como el entorno que la rodea.
Esta actitud ética
mantenida por la saga Bullón en beneficio de un Patrimonio del que somos herederos todas
las personas de la Tierra y que es propiedad de las generaciones futuras, entorpece no
obstante los planes económicos que la Junta de Andalucía tiene para el desarrollo de la
zona.
En 1985 las competencias
sobre el Patrimonio Histórico Español se transfirieron a las comunidades autónomas. Las
acciones emprendidas por la Consejería de Cultura de Andalucía en virtud de este nuevo
marco jurídico han estado encaminadas, respecto a la cueva de La Pileta, a la
expropiación del lugar a sus propietarios, amparando la decisión en la utilidad pública
de este enclave arqueológico.
El expediente de
expropiación se inició en 1993 y finaliza en mayo de 2000, desestimándose
jurídicamente tales pretensiones. El revés no ha sido bien encajado por la Consejería
que comunicó la intención de iniciar estudios arqueológicos y de conservación en La
Pileta, ordenando cerrar la Cueva a los
propietarios durante dos años. El consentimiento aparente del colectivo de Arqueólogos
con esta medida es incierto y su participación se circunscribe a colegas que dependen
profesionalmente de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.
Esta medida es un duro
golpe para los Bullón, que dependen económicamente del desempeño de las labores de
guía y les obliga a cambiar un oficio heredado de padres a hijos para poder subsistir o
ceder a la presión y vender la Cueva a la Junta de Andalucía, que reserva para este
lugar unas modificaciones de guante blanco claramente especuladoras, que pretenden
convertir La Pileta en un centro de atracción turística. :-$
Las Comunidades Autónomas
quedaron obligadas por Ley (1985), a proteger y conservar todas las localizaciones con
Arte Rupestre existentes en sus territorios, independientemente de su importancia. Dicha
Ley califica estas manifestaciones como Bien de Interés Cultural y las considera de
atención preferente por el precario estado que presentan los restos existentes.
Sin duda, La Pileta es una
fuente de descubrimientos pero posee abundante bibliografía y su conservación ha
merecido el reconocimiento unánime del colectivo internacional especializado, que ve
aquí un modelo a seguir en el difícil equilibrio entre uso y conservación de estos
enclaves de microclima tan sensible. :-)
Las inversiones necesarias
para llevar a cabo esta campaña arqueológica de dos años, representarían la salvación
de muchas localizaciones con Arte Rupestre de Andalucía relegadas al olvido, un campo
abonado al azote del expolio. Destinar fondos públicos a este estudio, contradice la
esencia de la Ley de Patrimonio Histórico mientras sigan existiendo en el territorio
andaluz lugares con pinturas
parietales en peligro de desaparición. :-(
La deuda moral que la
Sociedad tiene con la familia Bullón, no se corresponde con los exabruptos de la
Consejería de Cultura de la Comunidad de Andalucía y la ¿clausura temporal? de la
Pileta constituye un tratamiento injusto y perverso que Cueva de La Pileta. Org
denuncia en esta web :-) (30-06-00) |