| DIARIO SUR - Málaga
(18-03-01)
El CSIC estudia la
cueva de La Pileta para poder conservar sus pinturas rupestres. La Consejería de Cultura
encarga a este organismo el estudio de la gruta y el futuro régimen de visitas.
Francisco Gutiérrez.
El Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC) investiga las condiciones de conservación de la Cueva
de la Pileta, situada en el municipio de Benaoján, en la que se encuentran algunas de las
pinturas rupestres del Paleolítico más importantes del país. Las condiciones de
conservación de la gruta aconsejaron a la Delegación de Cultura su cierre, ordenado en
mayo del año pasado. La Consejería de Cultura y el Consejo Superior de Investigaciones
Científicas han suscrito un convenio por el que será este organismo el encargado de
realizar los estudios que determinarán el estado de conservación del arte rupestre
representado en la cueva así como la incidencia que pueden tener las futuras visitas,
todo ello tendente a conseguir un régimen racional de visitas.
La cueva de La Pileta es el
yacimiento de arte rupestre del Paleolítico más importante de Andalucía. Descubierta en
1905, fue declarada Monumento Nacional en 1924. Sin embargo, la cueva es de propiedad
privada, y son sus propietarios los que hasta el momento han gestionado todo lo
relacionado con las visitas, que se realizaban con lámparas de carburo. Un informe
técnico advirtió el año pasado sobre las consecuencias negativas de este movimiento
descontrolado de personas, por lo que la Delegación de Cultura ordenó el cierre
inmediato de la gruta en marzo del año pasado, anunciando al mismo tiempo un proyecto
para la conservación y mejor difusión de la cueva y de sus pinturas.
La Consejería de Cultura y
el Consejo Superior de Investigaciones Científicas han suscrito recientemente el convenio
que pone en marcha este proyecto, con un coste cercano a los 30 millones de pesetas y una
duración prevista de dos años, además de una primera fase que ha correspondido a la
adquisición del material necesario para realizar los trabajos científicos, equipamiento
que quedará luego en propiedad de la Consejería de Cultura.
El trabajo será realizado
por el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla, a través del equipo de
investigación 'Deterioro de monumentos'. El objetivo concreto del trabajo es determinar
en qué grado las condiciones kársticas actuales de la cueva de La Pileta son favorables
para la conservación del arte rupestre, la valoración de la incidencia de los posibles
visitantes, el estudio de la contaminación biológica en la cueva y determinación del
impacto de las comunidades microbianas sobre la conservación de las pinturas.
Los equipos técnicos
necesarios ya han sido adquiridos, por lo que las campañas de trabajo comenzarán en
breve, con una duración prevista de dos años. Para el 2002 deberá estar terminado el
estudio científico, aunque las visitas podrían reanudarse antes, porque la
experimentación con grupos de personas forma parte del propio trabajo, ya que permitirá
valorar la incidencia de las visitas en el microclima de la gruta.
La cueva de La Pileta fue
descubierta en 1905 por José Bullón y, aunque está declarada Monumento Nacional e
incluida en el catálogo de bienes de interés cultural como zona arqueológica, sigue
siendo de propiedad privada. La Delegación de Cultura trató de hacerse con la propiedad
de la gruta, a través de su expropiación, pero finalmente se desistió de tomar esta
medida.
La delegada, Rosa Torres,
considera que el hecho de que la cueva sea de titularidad pública o privada no debe
afectar a su conservación, mantenimiento y visita. «Tratamos de hacer compatible la
propiedad privada de un bien cultural con su conservación, estudio y desarrollo
adecuado», señala. Por otra parte, Torres explica que la ley no obliga a la Junta a
adquirir todos los bienes culturales protegidos. «No tenemos que ser propietarios de un
determinado bien para invertir en su conservación; sí que estamos obligados a su tutela
y protección, que es lo que hemos hecho en este caso», explica la delegada de Cultura,
que considera que la cueva puede convertirse en un patrimonio para la localidad de
Benaoján que permita un mayor desarrollo económico.
Rosa Torres justificó el
cierre de la cueva en los informes de los arqueólogos de la Delegación de Cultura así
como los del propio CSIC, que alertaron del peligro que para la conservación de las
pinturas rupestres suponía mantener el régimen incontrolado de visitas, que además se
realizaba sin los materiales adecuados. El cierre y su posterior estudio también están
justificados por el hecho de que, a pesar de su indudable importancia, hasta ahora no se
había realizado una investigación exhaustiva de la gruta.
Tanto por su antigüedad
como por su calidad, las pinturas de la cueva de La Pileta están reconocidas
internacionalmente como unas de las más destacadas muestras de arte rupestre del
Paleolítico, y las más importantes de Andalucía. Los arqueólogos han catalogado más
de mil motivos pictóricos, signos y representaciones animales realizadas en las paredes
de la gruta por el hombre que habitó estos parajes hace unos 20.000 años.
Un grupo de investigación
dirigido por el profesor José Luis Sanchidrián, de la Universidad de Córdoba, trata de
descifrar o interpretar los signos que aparecen en las paredes de la gruta, que son, en
opinión del profesor Sanchidrián, un código de expresión del hombre de aquel periodo
prehistórico. La interpretación de estos mensajes escritos en las paredes de la gruta
será posible cuando, como sucedió con los jeroglíficos griegos, se encuentre la 'piedra
rosetta' que abra la posibilidad de descifrar los mensajes.
Simulación en
laboratorio
En las cuevas con
representaciones artísticas, como es el caso de La Pileta, las visitas masivas o
incontroladas pueden provocar una alteración tanto en los materiales que constituyen las
pinturas como en la roca soporte, de ahí la importancia de determinar la capacidad real
que puede soportar la gruta sin que las condiciones ambientales se modifiquen por encima
de unos límites.
Para estudiar mejor
este aspecto, el CSIC realizará diversas experiencias con grupos de simulación en el
interior de la cueva, para determinar el efecto que estas personas producen en el
microambiente de la cavidad y así poder determinar de una manera óptima tanto el número
como la distribución de las visitas. La simulación de campo se completa con otras
experiencias en laboratorio, en lo que se denomina 'cámara climática'.
Pero además del hombre,
otra importante fuente de contaminación es biológica y está representada por
microorganismos -algas, hongos, bacterias- que crecen y se desarrollan gracias a las
visitas o también por la influencia de la iluminación.
Por esto el convenio
incluye también el estudio de las comunidades microbianas de la cueva y de los
microorganismos existentes en el aire y el efecto de las visitas en la remoción del aire
y de los microorganismos en suspensión.

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